Barcelona Red Bull Air Race 2006
La “Red Bull Air Race” es una competición aérea en la que los pilotos con más talento se enfrentan en carreras donde deben demostrar su habilidad con sus avionetas. El objetivo de los pilotos es la de realizar una cursa en la que tienen que salvar unos obstaculos con la mayor precisión y velocidad posible. Una competición en la que se enfrentan 11 pilotos, alrededor de 9 ciudades alrededor del mundo, entre las que se encuentra Barcelona.
La Air Race es la primera vez que visita Barcelona, y lo ha hecho este sabado 6 de Mayo en el Puerto Olímpico de Barcelona. Lo han podido ver en directo más de un millón de barceloneses, según el ayuntamiento yo me incluyo, y realmente es una pasada lo que estos pilotos pueden hacer. Podreis ver más información sobre esta espectacular carrera de aviones organizada por Red Bull en su página web oficial.

Casi en el centenario de su nacimiento, el vuelo acrobático asiste a una revolución que está removiendo sus cimientos. Y es que este espectacular deporte comienza a dejar atrás las rígidas normas técnicas que durante décadas han hecho casi imposible su comprensión por parte del gran público para adoptar un formato más sencillo y, al mismo tiempo, atractivo y cercano a los aficionados y medios de comunicación. Nace la Fórmula 1 del aire. Siete circuitos urbanos, tres continentes, nueve pilotos, 1.300 operarios en cada una de las siete pruebas, más de cinco millones de espectadores y mucha emoción y adrenalina.
El Red Bull Air Race es una idea que echó a volar hace ahora dos años de la mano de la marca austriaca de refrescos reconstituyentes. En su tercera edición, el evento está plenamente consolidado y hay ya un buen número de capitales de todo el mundo que han solicitado ser sede por unos días de este peculiar circo del aire. Barcelona está bien situada entre las candidatas para el año que viene. Por el momento, la caravana de aviones, que abrió su gira de 2005 en los Emiratos Árabes Unidos en abril, visitará este año Gran Bretaña, Holanda, Austria, Hungría, Irlanda y Estados Unidos.
La forma de competición es tan simple como vistosa. Alejada de los cánones clásicos, conjuga pericia y velocidad. Los organizadores preparan un circuito con puertas hinchables, que los pilotos, entre ellos el español Alex Mclean, deberán sortear sin que haya contacto alguno. Es una especie de ‘slalom’ aéreo de gran dificultad.
El jurado pedirá a estos ases de la aviación que ejecuten diversas acrobacias en cada manga. Por cada baliza que toquen, los aviadores serán castigados con varios segundos de penalización, al igual que si fallan a la hora de ejecutar los trucos previstos. Al final, gana el piloto más veloz.
Como sucede en la Fórmula 1, además de la habilidad de los participantes, la máquina juega un papel crucial en el desarrollo de las carreras. Los aviones de la Red Bull Air Race han sido construidos para soportar presiones de hasta 15 g. Se trata de una medida que evalúa la fuerza a la que son sometidos los aparatos y sus pilotos. Sirva de ejemplo que una persona normal padece un aplastamiento de 4g cuando monta en las montañas rusas más atrevidas.
Moscas con fuerza de águila
Además de su resistencia, los aeroplanos cuentan con una potencia descomunal y un peso mínimo. Alcanzan los 500 kilómetros por hora, gracias a motores de más de 300 caballos. Y en la báscula, la mayoría de ellos no sobrepasa los 650 kilogramos. Es algo así como montar la musculatura de un águila sobre el cuerpo de una mosca. Por todo ello, el pilotaje es terriblemente complejo y sólo los mejores especialistas del planeta pueden ponerse a sus mandos.
Por último, otra de las características importantes de los aviones es la velocidad de rotación sobre su propio eje longitudinal. Estas moscas de fibra y metal pueden retorcerse hasta alcanzar 420 grados por segundo, lo que permite a los aviadores ejecutar hasta 100 rotaciones por minuto.
Debido al éxito del proyecto en los años sucesivos, en el 2005 se decidió crear la primera Serie Mundial de Air Race, con siete pruebas en todo el mundo: Abu Dhabi, Rotterdam, Zelweg, Rock of Cashel, Longleat, Budapest y San Francisco, éste último en EEUU.
El proyecto crece temporada a temporada y en este 2006 se cumplirá en Turquía, España, Hungría, Alemania y también el Reino Unido.





